divendres, 1 d’abril del 2011

Sustancias Drogodependientes


"Heroína"

Descripción

La heroína es una sustancia que se extrae del opio (Papaver Somniferum), al igual que otros derivados opiáceos como la metadona, morfina, codeína,...

La heroína es una sustancia que genera una fuerte dependencia, tanto física como a nivel psicológico y comportamental. 

Como se usa / Consumo

La heroína se puede administrar vía fumada, esnifada o inyectada. Los efectos son siempre los mismos, pero varía su intensidad y la rapidez de actuación.
·         Inhalar la heroína ("Fumarse un chino" "Chasing the Dragon"): La Heroína se calienta sobre un papel de aluminio y se inhalan los vapores que desprende.
·         Inyectarse la heroína: La heroína se disuelve en agua y un poco de ácido cítrico en el seno de una cuchara y con ayuda de un filtro y una jeringa se inyecta directamente en la vena.
Cada vía de administración conlleva una serie de riesgos para la salud:
·         Fumarla es más seguro que esnifarla. Penetra en el organismo de forma gradual y se puede controlar un poco más la dosis.
·         La inyección es la forma de administración que más riesgos implica ya que se contraen numerosas infecciones: hepatitis, SIDA, etc.


Efectos

Durante el primer tiempo de consumo los efectos principales de la administración de heroína son los siguientes:

Efectos psicológicos
·         Euforia.
·         Sensación de bienestar.
·         Placer.

Efectos fisiológicos
·         Analgesia: falta de sensibilidad al dolor.
·         En los primeros consumos no son raras las náuseas y vómitos.
·         Inhibición del apetito.

Reducción de riesgos / Daños

La heroína atraviesa fácilmente la barrera hematoencefálica y llega rápidamente al cerebro ocasionando alteraciones en los neurotransmisores cerebrales. También atraviesa la barrera placentaria y, en mujeres embarazadas, puede afectar muy negativamente al desarrollo del feto.

La heroína es adulterada con numerosos productos a veces muy tóxicos. Esto puede producir septicemia y otras infecciones graves.

Cuando se utiliza la administración intravenosa, la inyección puede dañar las venas provocando trombosis y abscesos. Además, si se comparten las jeringuillas para inyectarse ("chutarse", "pincharse") o no se utilizan jeringas estériles cada vez, se puede transmitir e infectar con el VIH (virus causante del SIDA).

En el plano psicológico 
·         Alteraciones de la personalidad.
·         Alteraciones cognitivas, como problemas de memoria.
·         Trastorno de ansiedad y depresión.
·    Dependencia psicológica, que hace que la vida del consumidor gire obsesivamente en torno a la sustancia.
 
En el plano orgánico
 ·        Adelgazamiento.
·         Estreñimiento.
·         Caries.
·         Anemia.
·         Insomnio.
·         Inhibición del deseo sexual.
·         Pérdida de la menstruación.
·      Infecciones diversas (hepatitis, endocarditis, etc.) asociadas a las condiciones higiénico-sanitarias en que tiene lugar el consumo, y al estilo de vida del consumidor.
·     Su consumo habitual genera tolerancia con rapidez, por lo que el consumidor necesita aumentar la dosis para experimentar los mismos efectos. Ello explica el riesgo de sobredosis tras un período de abstinencia.
·    Elevada dependencia, acompañada de un desagradable síndrome de abstinencia (el mono) si se suspende el consumo, o se administran dosis inferiores a aquellas a las que el organismo se ha habituado. Éste síndrome se caracteriza por síntomas como: lagrimeo, sudoración, rinorrea, insomnio, náuseas y vómitos, diarrea, fiebre, dolores musculares, etc. acompañado de una fuerte ansiedad.


Historia

El opio es utilizado por la humanidad desde la Antigüedad, existiendo referencias a su consumo que datan de 4000 años antes de Cristo.

El opio se consumió por vía fumada en diversas zonas de Asia, aunque su gran poder nace a partir del aislamiento de sus diversos alcaloides. Es el caso de la morfina, un potente analgésico obtenido a partir del opio, aislado por químicos alemanes en 1806, y utilizado profusamente en la actualidad en contextos médicos. Debe su nombre a Morfeo, dios griego del sueño.

La heroína fue sintetizada a finales del siglo XIX por la industria farmacéutica Bayer, en busca de un fármaco que tuviera la capacidad analgésica de la morfina, pero sin su potencial adictivo. Se utilizó inicialmente como terapia frente a la morfinomanía, aunque este uso pronto se abandonó al no mostrar los resultados deseados.

En 1973 la heroína irrumpió en contextos universitarios españoles, para ir poco a poco extendiéndose hacia colectivos sociales diversos, hasta acabar limitada a ambientes sociales marginales.

Legislación

En interpretación del Código Penal, los tribunales de justicia consideran los opiáceos dentro de las "drogas que causan grave daño a la salud", y por tal motivo, quienes los cultiven, elaboren, trafiquen, promuevan, favorezcan o faciliten su consumo, o lo posean con tales fines serán penalizados con una pena mínima de 3 a 9 años de prisión y multa "del tanto al triplo" del valor de la droga.

La conducción bajo su influencia está asimismo, penalizada.

Además de su consumo en público, el abandono en vía pública del instrumental usado para el consumo de esta droga está sancionado administrativamente por la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana. Estas sanciones pueden ser sustituidas por el adecuado tratamiento de deshabituación.

Argot

Caballo, azúcar moreno, nieve, dama blanca, azúcar negra, manteca, tecata, H, polvo blanco, smack, skag, junk... 


Los españoles son los europeos con menos conocimientos sobre tratamientos para dejar de fumar

Una encuesta ha evaluado los tratamientos de cesación tabáquica y la actitud ante el tabaco de 2.482 profesionales sanitarios, 20.010 fumadores y 22.683 no fumadores de 20 países de Europa.

Fuente: Jano.es


A pesar de que el 75% de los fumadores españoles cree que el tabaco debería ser considerado y tratado como un problema médico, tan solo el 11% de los que han intentado dejar de fumar alguna vez tienen un buen conocimiento acerca de las consultas y tratamientos de cesación tabáquica disponibles, una cifra que sitúa a España en el último puesto de los 20 países europeos más comprometidos en la lucha contra el tabaco.
Esta es una de las conclusiones que se desprenden de una encuesta que ha evaluado los tratamientos de cesación tabáquica y la actitud ante el tabaco de 2.482 profesionales sanitarios, 20.010 fumadores y 22.683 no fumadores de veinte países de toda Europa.
La importancia de recibir ayuda médica a la hora de abandonar el tabaco es fundamental. “La nicotina es igual o más adictiva que drogas como la heroína o la cocaína, por lo que luchar contra el tabaquismo es un reto complicado”, ha explicado el vicepresidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), el Dr. Francisco Rodríguez Lozano.
  Sin embargo, el problema de la falta de información que hay en España sobre estas ayudas se agrava con la mala percepción que tienen los fumadores de estos servicios médicos. El 35% de las personas que han intentado apartarse de esta adicción considera inadecuados estos servicios, el 15% los define como “pobres” y el 6% cree que la ayuda dispensada por ellos resulta inaceptable.  
En este sentido y con el objetivo de reducir el consumo de tabaco, los países miembros de la Unión Europea (UE) firmaron el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco (CMC), donde se indica la necesidad de promover la cesación tabáquica y proporcionar un tratamiento adecuado frente a este tipo de dependencia.  
El documento ofrece recomendaciones sobre cómo mejorar el panorama del tabaquismo y, en el caso concreto de España, algunas de las actuaciones sugeridas por los expertos nacionales, tal y como ha señalado el Dr. Esteve Saltó, responsable del Programa de Prevención y Control del Tabaquismo de Cataluña, son “incrementar el precio del tabaco, concretar los mecanismos de financiación pública de la ayuda para dejar de fumar; aumentar la implicación y formación de los médicos de Atención Primaria y dedicar recursos a la formación de todos los profesionales sanitarios en materia de cesación tabáquica”.


dijous, 31 de març del 2011

Clasificación psicopatológica de las drogas

Clasificación de drogas


Tipo de Droga
Ejemplos
Usos Médicos
Depend. Psicológica
Depend. Física
Tolerancia
D
E
P
R
E
S
O
R
E
S
Alcohol
Cerveza, licor, vino
Ninguno
Alta
Moderada
Barbitúricos
Amytal, Butisol, Nembutal, Fenobarbital
Para ansiedad, tensión alta e insomnio
Alta
Alta
Inhalantes
Aerosoles, gasolina, colas
Ninguno
Alta
Ninguna
Tranquilizantes
Valium, Librúm, Equanil, Altiván
Para ansiedad, tensión e insomnio
Moderada
Moderada
Narcóticos de origen natural
Codeína
Para la tos y analgésicos
Alta
Moderada
Heroína
Ninguno
Alta
Alta
Narcóticos de origen sintético
Morfina
Analgésico
Alta
Alta
Demerol
Analgésico
Alta
Alta
Metadona
Sistemas de abstinencia de la heroína y analgésico
Moderada
Alta
Cannabis
Marihuana, Hashish
Bajo investigación
Moderada
Desconocida
E
S
T
I
M
U
L
A
N
T
E
S
Alucinógenos de origen natural
Mezcalina
Ninguno
Baja
Ninguna
Desconocida
Hongos
Alucinógenos de origen sintético
L.S.D.
Ninguno
Baja
Ninguna
Desconocida
Anfetaminas
Benzedrina, Dexedrina.
Para obesidad
Alta
Moderada
Cafeína
Café, cola
Dolores de cabeza
Baja
Ninguna
Cocaína
Cocaína, Crack
Anestesia local
Alta
Posiblemente
Nicotina
Cigarros, puros, pipas
Ninguno
Alta
Moderada


Drogas

El término droga se utiliza para referirse a aquellas sustancias que provocan una alteración del estado de ánimo y son capaces de producir adicción. Este término incluye no sólo las sustancias que popularmente son consideradas como drogas por su condición de ilegales, sino también diversos psicofármacos y sustancias de consumo legal como el tabaco, el alcohol o las bebidas que contienen xantinas como el café; además de sustancias de uso doméstico o laboral como las colas, los pegamentos y los disolventes volátiles.
No existe "la droga", sino diversas sustancias, más o menos adictivas, consumidas de distintas formas por personas diferentes, y que pueden dar lugar a variados tipos de situaciones más o menos problemáticas.
Las drogas no son en sí mismas positivas ni negativas. Del significado que para una persona concreta y su entorno social tengan los efectos de una determinada sustancia, dependerá que su consumo pueda acabar resultando problemático.

Usos médicos

Algunas drogas son utilizadas clínicamente para tratar ciertas enfermedades y como complemento de ciertas terapias. 

Dependencia psicológica

Compulsión a consumir periódicamente la droga de que se trate, para experimentar un estado afectivo positivo (placer, bienestar, euforia, sociabilidad, etc...) o librarse de un estado afectivo negativo (aburrimiento, timidez, estrés, etc.).
La dependencia psicológica es lo realmente difícil de superar en el proceso de deshabituación de una adicción. Para ello, es necesario propiciar cambios en la conducta y emociones de la persona que le permitan funcionar psicológicamente (obtener satisfacción, superar el aburrimiento, afrontar la ansiedad, tolerar la frustración, establecer relaciones sociales, etc.) sin necesidad de recurrir a las drogas.


Dependencia física

La droga se ha incorporado al metabolismo del sujeto. El organismo se ha habituado a la presencia constante de la sustancia, de tal manera que necesita mantener un determinado nivel en sangre para funcionar con normalidad.
Cuando este nivel desciende por debajo de cierto umbral aparece el síndrome de abstinencia característico de cada droga. 

Tolerancia

Se dice que una droga produce tolerancia cuando es necesario ir aumentando la cantidad consumida para experimentar los mismos efectos. O lo que es lo mismo, cuando los efectos de la misma cantidad son cada vez menores.
La tolerancia es un indicio de alteración metabólica, consecuencia de un consumo crónico del que el organismo intenta defenderse.